Afrontar un cambio, cuando no se sabe a donde cambiar
Una de las razones por las cuales ponemos tanto empeño en nuestro proceso de coaching y en nuestros seminarios de orientación profesional en obtener el máximo de información sobre nosotros mismos, es que es la única forma de comprender y descubrir exactamente a donde queremos llegar, cuando sabemos a ciencia cierta que necesitamos un cambio en nuestra vida.
¿De que me sirve saber que estoy cansado de mi trabajo o profesión actual si no tengo ni idea de que quiero hacer si mañana mismo no tuviera que acudir a mi empresa? Básicamente es el primer obstáculo que nos encontramos a la hora de afrontar un cambio. De acuerdo, se que lo que hago no me gusta, no me llena, no me fascina y me da la impresión de estar perdiendo el tiempo cada día en las 8 horas (o más) que paso aquí, pero y si lo dejo, tal y como están las cosas ahora, ¿dónde voy a encontrar algo que cumplan todos los requisitos anteriores?
La respuesta pasa por el análisis de cosas que todos sabemos, pero que no nos planteamos nunca con calma. Hoy precisamente en uno de los procesos de coaching me comentaba una persona que el ponerse a trabajar en sus talentos y fortalezas innatas era algo muy complicado, ¿como iba a saber él cuales eran esos puntos fuertes y como adecuarlos a una profesión en la cual vivir disfrutando de lo que haces con esas habilidades? Yo te doy las herramientas para que lo averigues, le comentaba, pero la información la tienes en tu interior, cuando salgan los resultados y veas lo que has obtenido, observa, ¿verdad que todo te resuena y todo cuadra a la perfección?
Y es que en el fondo muchos de nosotros si que sabemos, en nuestro interior, que queremos hacer, que nos hace más o menos felices y por donde van los tiros de cual podría ser esa ocupación ideal para nosotros, lo único que nos falta es que nos den un pequeño empujón y las herramientas para extraerla, ponerla en claro frente a la mente consciente, y darse cuenta que tenemos todo lo que hace falta para empezar el camino que nos haya de llevar a esa profesión ideal.
Afrontar un cambio es sencillo cuando sabemos a donde queremos cambiar, los miedos se dejan por el camino cuando la meta está clara, tardemos más o menos en llegar a ella, y lo mejor de todo, es que lo único que nos hace falta lo tenemos listo al 100%: nosotros mismos. ¿Te animas?
Cuando uno se lanza al mundo de los “ingresos pasivos” (que de pasivos, al inicio tienen poco) una de las opciones es por supuesto montar una tienda online en la cual todo, debidamente automatizado, pueda ir generando beneficios una vez puesto en marcha y con un mantenimiento minimo.


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